EL HAYEDO DE OTZARRETA
¿Sabías que hay un bosque en el norte donde muchos dicen haber escuchado cantar a alguien… cuando no había nadie?
Ocurre en el hayedo de Bosque de Otzarreta.
Una mañana de niebla, una joven llamada Maialen caminaba sola entre los árboles. El bosque estaba en silencio… salvo por el sonido del agua del arroyo.
Entonces lo escuchó.
Un canto suave.
Antiguo.
Como si alguien lo hubiera estado cantando allí desde hace siglos.
Siguió la voz hasta el río… y vio a una mujer sentada sobre una piedra, peinando su cabello largo con un peine de hueso.
Maialen se quedó inmóvil.
La mujer levantó la mirada y dijo:
—Tu abuela sí sabía escuchar al bosque.
El viento movió las hojas.
La niebla se cerró.
Y cuando Maialen volvió a mirar… ya no había nadie.
Desde entonces, algunos visitantes aseguran que cuando la niebla baja en el Bosque de Otzarreta, todavía puede escucharse un canto entre el agua y las raíces.
Pero los pastores del valle dicen algo más inquietante:
Que no es un canto para todos.
