Nivel dos- El martes 28 de abril de 2026, Día de San Prudencio vamos a realizar la ruta del Ojo de Iruaitzeta en Iturmendi. Es una ruta de nivel dos alto que termina en una rocosa sorpresa final. Son 11 km de recorrido y 650 metros de desnivel acumulado. Pondremos transporte desde Vitoria y se puede llegar en coches particulares.

INFORMACIÓN:

Martes 28 de abril a las 9.00 horas comienzo de excursión

Precio con transporte 10€ socios y 20€ no socios

Precio sin transporte: gratis socios y 10€ no socios

RECOGIDAS

VITORIA-GASTEIZ

08.00 horas Parking Arriaga Estación Buses Vitoria (paramos a desayunar)

SIN TRANSPORTE

Fuente plaza de Iturmendi las 9.00

Coordenadas 42.889361095842396, -2.118568107674842

La ruta de senderismo el Ojo de Iruaitzeta desde Iturmendi es una de las caminatas más singulares de la Sierra de Urbasa-Andía, combinando historia, paisaje y un toque de misterio natural.

El recorrido comienza en este pequeño pueblo navarro, rodeado de prados y caseríos tradicionales, desde donde se asciende progresivamente por pistas forestales y senderos bien marcados.

El entorno es tranquilo, con predominio de hayedos y robledales que ofrecen sombra y frescor durante buena parte del camino.

A medida que se gana altura, la ruta se dirige hacia la Ermita de Santa Marina, un enclave cargado de simbolismo y muy querido en la zona. Este punto es ideal para hacer una pausa, disfrutar de las vistas abiertas hacia el valle de Sakana y conectar con el carácter espiritual del lugar.

La ermita, sencilla pero acogedora, suele estar rodeada de campas verdes que contrastan con el bosque cerrado del tramo anterior.

Desde Santa Marina, el sendero continúa adentrándose en un paisaje kárstico cada vez más evidente, donde aparecen dolinas, rocas calizas y formaciones erosionadas por el agua. Este tramo es especialmente atractivo para quienes disfrutan de la geología, ya que el terreno revela la acción del tiempo y los procesos naturales de la sierra. La señalización suele ser suficiente, pero conviene prestar atención en algunos cruces para no desviarse del itinerario principal.

Finalmente, se alcanza el impresionante Ojo de Iruaitzeta, una sima profunda que se abre de forma abrupta en medio del bosque. Este “ojo” natural es el gran protagonista de la ruta, tanto por su belleza como por la sensación de sobrecogimiento que produce. Rodeado de vegetación y silencio, es un lugar perfecto para detenerse, contemplar y disfrutar del entorno antes de emprender el regreso por el mismo camino.