LA NIÑA DORMIDA
En esta noche, la luz de miel cubre con su manto a la nueva mujer. Surge con fuerza su renacer, dueña de su destino.Ella domina las reglas del juego a su antojo, pues ya, en tu recuerdo, no siente el abrigo.
El cielo, siempre testigo del tiempo pasado, vigila atento tu nuevo camino. Te sujeta consciente y se siente cercano, como un aliado, sin pretexto, sin maquillaje….
El aliento se recupera, vaticina ya el fin a tus días de tormenta.
Es por ti, mi vida, ya no tienes rival ni batalla. No hay manual que guíe tu destino, tu tesón fiel te dirige, siempre va contigo.
Ya no hay derribo que te detenga.
De niña herida a mujer salvaje.
Abrázame viento
llórame lluvia,
abrazan las olas
la coraza del sentimiento.
Deshoja los miedos
sácame la espina
del desaliento.
Tranquila mi niña,
esta noche
la luna te acuna,
susurra un cuento
en un manto de sueños.
La brisa te arropa
acaricia tu pelo,
te acoge en su pecho.
A ti, mi niña pequeña
como a ninguna.
Este lugar de cuento, me inspiró la prosa de la niña dormida. Fue un día donde la lluvia barnizó los muros de la ermita y el granizo se hizo presente en la cara. El viento, fuerte contra el pecho, empujaba la subida en cada escalón como una rebelión interna de lo que debe salir. El oxígeno aclaraba los pensamientos entrando como un haz de energía en un cuerpo renovado. Es la magia de este lugar. Atemporal que permanece tras cada estación.
𝑩𝒚_𝒍𝒆𝒊𝒓𝒖𝒕𝒛𝒂

