
INFORMACIÓN:
Sábado 18 de abril a las 10.30 horas
Precio con transporte 10€ socios y 20€ no socios
Precio sin transporte: gratis socios y 10€ no socios
RECOGIDAS
VITORIA-GASTEIZ
07.30 horas Parking Arriaga Estación Buses Vitoria
BILBAO
08.45 horas Plaza Zabalburu
SIN TRANSPORTE
Aparcamiento Playa de Arnia a las 10.00 horas
Coordenadas: 43.472484, -3.917126

Vamos a realizar uno de los caminos costeros más espectaculares del Cantábrico. El camino perfectamente marcado, ofrece unas panorámicas increíbles en el recorrido por las playas de Arnia, donde comenzamos, el Portio, Cerrias, Somocuevas, Pedruquias, Canallave y Valdearnas.

Este tramo combina acantilados escarpados, formaciones geológicas únicas y amplias playas salvajes modeladas por el mar y el viento. A lo largo del camino, el paisaje cambia constantemente: desde plataformas rocosas erosionadas por las mareas hasta extensos sistemas dunares cubiertos de vegetación costera.

Estos pliegues de roca caliza y arenisca son el resultado de millones de años de movimientos tectónicos y erosión marina, lo que convierte este lugar en un auténtico museo geológico al aire libre. Desde aquí, el sendero discurre sobre los acantilados, ofreciendo continuas vistas al mar Cantábrico y a las pequeñas calas que se esconden bajo los cortados.

Siguiendo hacia el oeste, el camino atraviesa praderas costeras y pasa cerca de otras playas características de la Costa Quebrada, como la Playa de Covachos, conocida por su pequeño islote frente a la orilla y su arco natural de roca. Este tramo resulta especialmente atractivo por la sucesión de miradores naturales que permiten observar el relieve fracturado de la costa. En días despejados, el contraste entre el azul intenso del mar y los tonos dorados de las rocas y los pastos crea un paisaje de gran belleza.

La ruta continúa hasta el parque natural que alberga las Dunas de Liencres, uno de los sistemas dunares más importantes del norte de España. Aquí el paisaje cambia radicalmente: los acantilados dejan paso a amplias playas y a dunas móviles cubiertas de vegetación adaptada al viento salino. El sendero permite recorrer este entorno protegido mientras se observa la dinámica natural de las dunas y las desembocaduras cercanas del río Pas.

Armando Glez.
