LEKUNBERRI
En Lekunberri, junto a los ríos que bajan del Parque Natural de Aralar, los mayores cuentan algo extraño.
Dicen que, en algunas noches de niebla, el sonido del agua no es solo agua…
es un canto.
Hace mucho, un pastor que cruzaba el río oyó una melodía suave.
Entre la bruma vio a una mujer sentada sobre una roca, peinando su largo cabello con un peine de oro.
Era una lamia.
Cuando levantó la mirada, le dijo en voz baja:
—No mires demasiado al río… hay secretos que no pertenecen a los humanos.
Desde entonces, hay quien jura que, si escuchas con atención en las noches silenciosas…
entre el sonido del agua todavía se oye un peine de oro rozando la piedra.
