Nivel dos- El domingo 24 de mayo de 2026 vamos a realizar una preciosa ruta de senderismo llamada los Ojos del Diablo de Oriñón. Es una de las más llamativas de la costa cantábrica por la combinación de mar, montaña y paisaje kárstico en un recorrido de 10 km y 500 metros de desnivel. Pondremos transporte desde Bilbao y Vitoria y se puede acudir en coches particulares.

INFORMACIÓN:
Domingo 24 de mayo a las 10.00 horas
Precio con transporte 10€ socios y 20€ no socios
Precio sin transporte: gratis socios y 10€ no socios
RECOGIDAS
VITORIA-GASTEIZ
08.00 horas Parking Arriaga Estación Buses Vitoria
BILBAO
09.15 horas Lugar a concretar (610907739)
SIN TRANSPORTE
Aparcamiento Playa de Oriñón zona Camping las 10.00 horas
Coordenadas: 43.39929130301474, -3.3267477005951

El punto de inicio más habitual se encuentra en las inmediaciones de la playa de Oriñón o en un pequeño aparcamiento cercano a la carretera N-634. Desde ahí, el sendero comienza de forma progresiva, atravesando zonas de vegetación típica cantábrica como helechos, encinas y carrascas.

Poco a poco, el caminante gana altura mientras deja atrás el sonido del mar, aunque las vistas de la costa acompañan durante gran parte del ascenso.

A medida que se avanza, el terreno cambia y se vuelve más rocoso, entrando en un entorno kárstico característico del Monte Candina.

En este tramo aparecen hoyas y depresiones naturales, como la conocida hoya de Tueros, que obligan a bordearlas y aportan variedad al recorrido. El desnivel se hace más evidente aquí, y aunque no es una ruta técnica, sí exige cierto esfuerzo físico y precaución en algunos puntos.


El momento más espectacular llega al alcanzar la zona de los llamados “Ojos del Diablo”, unas formaciones rocosas con grandes orificios que se abren hacia el mar, creando una especie de miradores naturales.

Desde estos huecos se pueden contemplar impresionantes vistas del Cantábrico, con acantilados, olas y, en días despejados, panorámicas muy amplias del litoral. Este enclave es el principal atractivo de la ruta y uno de los más fotografiados.

Además del paisaje, la zona destaca por su valor natural, ya que alberga una de las colonias de buitres leonados más cercanas al mar en Europa. Es frecuente observar estas aves planeando sobre los acantilados, lo que añade un componente especial a la experiencia.

Todo el recorrido transcurre por un entorno bastante salvaje, con poca intervención humana y una sensación constante de contacto directo con la naturaleza.

El regreso suele completarse descendiendo por otra vertiente, cerrando un circuito que devuelve al punto de inicio, generalmente junto a la playa. Este tramo final permite disfrutar de una perspectiva diferente del paisaje, combinando zonas abiertas con senderos entre roca y vegetación.

En conjunto, es una ruta muy completa y variada, ideal para quienes buscan una excursión con buenas vistas, cierta exigencia física y un entorno natural espectacular.

